A
mediados del año 2000, hace ya poco más de 15 años, Julián Rodríguez terminó la
carrera de literatura, él era un fanático de leer obras antiguas y
contemporáneas, todo aquello que esté escrito haciendo referencia a la historia
él lo leía, sin embargo, por motivo de haber culminado la universidad con
éxito, sus padres le obsequiaron una computadora.
Julián
empezó a pasar horas enteras dedicado al aparato conectado a internet,
navegando por la infinidad de información, fotos, canciones, juegos, que en él
se alojaban; así trascurrieron los días, semanas y 3 meses después Julián se
dio cuenta que no había cogido ningún libro para leer, y pensar en la idea de
volver a hacerlo le incomodaba, ¿para qué haciendo? Si todo estaba alojado en
internet.
Intentó
recobrar su hábito a la lectura, pero se le hacía muy difícil, leer ya no era
lo mismo…
Algo
similar a lo que le pasó a Julián Rodríguez le sucedió a Nicholas Carr, quien
es autor del libro ““Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras
mentes?”, libro en el cual se inspiró Mario Vargas Llosa para escribir el
artículo “Más información, menos conocimiento”, y sobre el cual me atrevo a
ofrecer una opinión.
La
diferencia entre Julián y Nicholas, es que éste último hizo algo, se mudó con
su esposa a una cabaña para alejarse de la tecnología y recodar qué era vivir
sin estar conectado a un aparato, y mientras hacía ello – vivir – Nicholas
comenzó a cuestionarse sobre la utilidad de la computadora y el internet, ¿Cuáles
son sus beneficios? ¿A costa de qué desventajas?
Muchos
consideran a Carr como un renegado de la tecnología, sin embargo Mario Vargas
Llosa no, pues entiende que Nicholas Carr reconoce las ventajas que conlleva la
utilización de internet.
En
el desarrollo del artículo “Más información, menos conocimiento” también se
hace mención a los defensores del software, ellos manifiestan que el internet
es solo una herramienta que está a disposición del usuario, puede decirse que
es como la radio, si quieres escuchas música de un CD o de las diferentes
emisoras que existan.
No
obstante, cuando una persona comienza a utilizar el internet y descubre todo lo
que en él se puede encontrar y todo lo que se puede hacer también, cosas que
antes tomaba tiempo o se veían imposibles, como por ejemplo comunicarse y verse
con una persona que se encuentra a miles de kilómetros por una pantalla, o
encontrar información en unos minutos, lo cual antes demoraba días, e incluso
semanas pues no tenías el libro correcto y tenías que encontrarlo para obtener
la respuesta a una interrogante.
Es
tanto lo que los ofrece el internet y la tecnología que llega un punto en el
cual parece que no debemos esforzarnos tanto, empezamos a descuidar nuestra
mente y no la alimentamos de conocimiento, perdemos rapidez al captar una idea,
es por ello que Mario Vargas Llosa señala: “No es una metáfora poética decir
que la "inteligencia artificial" que está a su servicio, soborna y
sensualiza a nuestros órganos pensantes, los que se van volviendo, de manera
paulatina, dependientes de aquellas herramientas, y, por fin, en sus esclavos.
¿Para qué mantener fresca y activa la memoria si toda ella está almacenada en
algo que un programador de sistemas ha llamado "la mejor y más grande
biblioteca del mundo"? ¿Y para qué aguzar la atención si pulsando las
teclas adecuadas los recuerdos que necesito vienen a mí, resucitados por esas
diligentes máquinas?”.
Esta
nueva evolución informática recién empieza, y está avanzando a gran velocidad;
actualmente es difícil hacer leer a un joven un libro, enseñar a los niños a
utilizar el diccionario es complicado cuando saben que poniendo la palabra en
internet hallarán más que una simple definición, esperemos a que esta nueva era
no nos consuma y podamos seguir utilizando y ejercitando nuestro cerebro.
No
podemos negar lo maravilloso del internet, pero debemos tener en cuenta que no
podemos dejarnos llevar, sino por el contrario, debemos ejercer un control,
control en el uso de internet, manejo de nuestro tiempo, de nuestras vidas…
1.- ¿ES CIERTO QUE EXISTE UNA DISPORCIÓN EN LA CAPACIDAD DE ANÁLISIS DEL LECTOR QUE ESTÁ ATADO A LA INFORMACIÓN REVERBERANTE DEL INTERNET?
Es
cierto, actualmente internet aloja libros enteros así como sus resúmenes,
cuestionarios resueltos y demás que un estudiante muchas veces prefiere leer en
vez de la obra completa, y así, sin darnos cuenta poco a poco se va perdiendo
el interés a la lectura y con ello el análisis al que podemos llegar con la
lectura de un libro, estamos limitando nuestro cerebro, nuestra comprensión
lectora, la capacidad que podemos tener no la utilizamos al máximo.
2.- ¿CÓMO SE PRODUCE ÉSTA?
Se produce mediante la
dependencia que se genera en la utilización de medios electrónicos conectados a
internet (celular, Tablet, laptop, computadora, etc.) para buscar información y
también para el ocio. Nuestra interacción llega a ser a través de una pantalla
y no nos comunicamos, perdiendo la noción de aprendizaje, capacidad lectora y
de retención.




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